La tasa de ahorro de las familias bajó al 11,4% en 2021, la segunda más elevada de la historia

La tasa de ahorro de las familias bajó al 11,4% en 2021, la segunda más elevada de la historia

MADRID, 08 (SERVIMEDIA)

Un estudio del Banco de España señala que la tasa se ahorro bruto de las familias bajó en 2021 hasta el 11,4%, frente al 15% registrado en 2020, año de confinamiento por la pandemia y máximo histórico. No obstante, el registro de 2021 es el segundo más elevado de los últimos 40 años.

Así se desprende del estudio publicado este viernes por el organismo sobre la evolución de los flujos y los balances financieros de los hogares y las empresas no financieras correspondiente a 2021.

La adquisición neta de activos financieros de los hogares volvió a ser elevada en 2021, aunque inferior a la observada el año anterior. Así, el flujo de inversión en 2021 alcanzó el 10,6% de la renta bruta disponible, frente al 15,2% del año precedente, y las nuevas inversiones financieras de los hogares se concentraron mayoritariamente en depósitos (5,8% de la renta) y participaciones en fondos de inversión (4,8%).

Sin embargo, dado que la renta de las familias aumentó en mayor medida, su ratio de endeudamiento sobre la renta bruta disponible descendió 1,6 puntos porcentuales hasta el 91,9%, si bien todavía se encuentra por encima del nivel de 2019 (89,8%)

Por su parte, la riqueza financiera bruta de los hogares aumentó un 7% en 2021, lo que representa un ascenso «significativo» con respecto al crecimiento del 3,9% del ejercicio.

En cuanto a las empresas, la ratio de endeudamiento (créditos bancarios de entidades residentes, préstamos exteriores y valores de renta fija) bajó 4,3 puntos en 2021, hasta situarse en el 80% del PIB.

La inversión neta en activos financieros se situó en 2021 en el 14,1% del PIB, una cifra muy superior a la registrada en 2020, debido, en buena medida, a una fuerte reactivación de la financiación no intermediada -en particular, el crédito comercial, que alcanzó el 7,4% del PIB, 9,5 puntos más que en 2020-, lo que estuvo vinculado con la recuperación de la actividad económica. Por su parte, la financiación interempresarial también avanzó, hasta el 1,5% del PIB.

La financiación neta obtenida por las empresas mediante crédito bancario mostró un fuerte descenso, al pasar del 3,2% del PIB en 2020 al 0,3% en 2021, mientras que la financiación neta mediante préstamos del resto del mundo fue muy similar a la registrada en años anteriores (0,6% del PIB).

«El menor dinamismo de la financiación bancaria hay que valorarlo en el contexto de la fuerte apelación a esta modalidad de financiación en 2020», explica el estudio. En efecto, durante dicho ejercicio las empresas recurrieron fundamentalmente a esta vía para cubrir sus elevadas necesidades de financiación por la pandemia. De este modo, en 2021 el flujo del total de la financiación ajena captada, en términos consolidados, por las empresas (crédito bancario residente, valores de renta fija y préstamos del resto del mundo) se situó en el 1,8% del PIB, cifra sustancialmente inferior a la registrada en 2020 (4,8% del PIB).

El saldo vivo de los activos financieros de las empresas experimentó en 2021 un considerable aumento (9,7%, frente al descenso del 0,8% en 2020), lo que supone la tasa de avance más elevada desde 2013, por el incremento del precio de los activos y por las adquisiciones netas.

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