Un tercio de las familias en situación de vulnerabilidad en España vive con menos de 400 euros al mes

Un tercio de las familias en situación de vulnerabilidad en España vive con menos de 400 euros al mes

– Tres millones de niños viven en situación de pobreza infantil, la cifra más alta de la UE tras Rumanía

– «España no es un buen país para ser niño», sostiene Save the Children

MADRID, 01 (SERVIMEDIA)

Un tercio de las familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad en España sobrevive con menos de 400 euros al mes (100 euros por personas; tres euros al día por persona); una situación que afecta a 680 niños. Con esa cantidad de dinero tienen que cubrir todos sus gastos en un entorno marcado por la pandemia y por el alza de la inflación.

Así consta en un informe de Save the Children presentado este jueves en una de prensa virtual por el director de la ONG, Andrés Conde, y por su responsable de Incidencia Política, Carmela del Moral.

Para su elaboración, la organización ha encuestado a 1.187 familias que acuden a sus programas y que pertenecen a la población más vulnerable social y económicamente. El estudio también incluye 47 medidas orientadas a reducir la pobreza infantil a través de una correcta utilización de los fondos europeos que ya está recibiendo España para cumplir con la Garantía Infantil Europea.

En su intervención, Andrés Conde atestiguó que casi tres millones de niños (uno de cada tres) viven en una situación de pobreza infantil en España, la cifra más alta de la Unión Europea tras Rumanía, lo que, a su juicio, pone de manifiesto «España no es un buen país para ser niño».

En ese sentido, comentó que la Garantía Infantil Europea representa «la mejor noticia para los niños y niñas que viven en situación de pobreza en España» y constituye «la mayor oportunidad que tiene este país para resolver uno de los grandes problemas y el más desatendido».

Este mecanismo fue adoptado por la UE en 2021 con el objetivo de asegurar que la infancia y la adolescencia en riesgo de pobreza acceden a servicios básicos para su bienestar de forma gratuita o muy asequible.

A pesar de que España ha experimentado ciertos avances recientemente, está lejos de cumplir con los hitos que marca la Garantía Infantil Europea; como queda acreditado en el hecho de que el país sea «medalla de plata de la UE en niveles de pobreza infantil en la UE».

Tras este exordio, Andrés Conde detalló algunos datos del informe que ha elaborado la ONG que dirige, entre los que destacan que el 47% de los progenitores de las familias en situación de pobreza está trabajando -la mitad de ellos en empleos a tiempo parcial- o que el 53% está buscando un trabajo o en una situación de inactividad. Esto demuestra, según el director de Save the Children, que «el empleo por sí mismo no es una estrategia que resuelva la pobreza».

Del mismo modo, las madres son quienes tienen menos acceso al empleo, las que sufren mayor inactividad y las que mayoritariamente están al cargo de las unidades familiares.

Andrés Conde subrayó que «las ayudas no llegan en la medida de lo necesario», como lo acredita que únicamente dos de cada cinco progenitores en situación de vulnerabilidad ha solicitado el Ingreso Mínimo Vital (IMV), de lo que sólo el 40% lo recibo debido a que no cumplen los requisitos para recibirlo, por desconocimiento o por dificultades en su tramitación.

A su vez, el 64% de los menores vive en familias que cuentan con unos ingresos medios de 847 euros para cubrir todos sus gastos, incluyendo los de vivienda, energía, ropa y educación. Del mismo modo, un tercio de los hogares estudiados sobrevive con menos de 400 euros al mes (100 euros por personas; tres euros al día por persona); una situación en la que se encuentran 680 chavales. Casi el 5% de las unidades familiares no tiene ningún tipo de ingreso.

Andrés Conde relató que hay tres tipos de familias que se encuentran en las situaciones de pobreza más graves: las de más de cuatro hijos, las extensas (compuestas por padres, hijos y otros familiares) y las monoparentales.

EDUCACIÓN Y ALIMENTACIÓN

El director de Save the Children comentó que la educación infantil (0 a 6 años) está lejos de generalizarse, como lo demuestra que el 25% de los niños en situación vulnerable no va a la escuela y el 50% hace lo propio en educación temprana (0 a 3 años).

Durante la educación obligatoria, únicamente el 44% se puede permitir actividades extraescolares y el 45% no dispone de ordenador ni de una conexión a Internet adecuada.

En cuanto a la alimentación, el 58% de los chavales atendidos por Save the Children no consumen diariamente fruta y verdura por su elevado precio y el 37% no puede consumir las proteínas básicas que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS)

En la misma línea, sólo uno de cada tres niños vulnerables utiliza el comedor escolar y el 38% padece exceso de peso como consecuencia de una alimentación no saludable y de hábitos sedentarios.

Respecto a la salud, el 54% de las familias vulnerables no ha podido llevar a sus hijos al dentista, el 41% no es capaz de adquirir gafas o prótesis para ellos y el 22% se ve impotente para obtener los medicamentos que necesitan.

Casi el 17% de los progenitores afirma que la salud mental de los niños es mala o regular y el 42% ha tenido problemas para conseguir atención especializada.

En cuanto a la vivienda, el 51% de las familias vulnerables dedica más de la mitad de sus ingresos a pagar la vivienda; un guarismo que crece hasta el 63% entre las que menos recursos tienen. El 47% de los niños viven en hogares que no pueden mantener la temperatura adecuada.

TESTIMONIO

El acto virtual organizado por Save the Children incluyó el testimonio de Miriam, una joven de 33 años, madre de dos hijas y actualmente en desempleo. Explicó que sus ingresos, entre IMV y paro, ascienden a 850 euros, de los que 450 los destina al pago de su vivienda, a lo que hay que sumar la factura de la luz, del agua y de la comida.

Explicó que la calefacción la utiliza «lo justo y lo necesario»; «no tengo ni estufa», reconoció, «sólo una mantita en el sofá».

Esto le sirvió para atestiguar que «si no fuera porque mis padres me ayudan con la alimentación, no podría», ya que «la carne y el pescado, con todo lo que han subido los precios, es imposible».

«No entiendo que las familias tengan que elegir entre pagar la luz y comer, y nadie no haga nada», deslizó.

PROPUESTAS

Por su parte, Carmela del Moral desgranó las peticiones que formula Save the Children para paliar la situación que atraviesan las familias vulnerables, siendo la principal de ellas el establecimiento de una ayuda estatal a la crianza de cien euros mensuales desde los 0 hasta los 17 años.

Otras medidas son el reconocimiento como derecho a tener una plaza asequible en una escuela entre 0 y 3 años, la identificación temprana del alumnado vulnerable, la puesta en marcha de tutorías de apoyo y refuerzo en grupos reducidos, escuelas de verano, la gratuidad del comedor escolar, gravar fiscalmente los alimentos más perjudiciales para la salud y bonificar los más saludables, la creación de cheques comida para facilitar el acceso a alimentos frescos y de alto nivel nutricional, doblar el número de plazas anuales MIR en psiquiatría hasta 600 y aumentar la cifra de PIR de psicología, elevar la cobertura infantil hasta los seis años en salud bucodental, un bono de cien euros para gafas y lentillas, ampliar el parque de vivienda pública de alquiler social y priorizar el acceso de familias con hijos, consolidar la legislación antidesahucios y desarrollar medidas para luchar contra la pobreza energética.

Carmela del Río dejó claro que las cifras de pobreza infantil son «realmente alarmantes»; pero trasladó que hay países que han tomado medidas efectivas para reducir este problema. Es el caso de Alemania, Suecia, Estonia y Letonia, que garantizan plaza en la escuela infantil cuando acaban los permisos de maternidad y paternidad; Bélgica, que ha desarrollado un programa de acceso a las escuelas infantiles para familias vulnerables que ha conseguido doblar la escolarización en los menores de cinco años; Francia, donde cada estudiante de primaria con dificultades recibe dos horas semanas de apoyo en un pequeño grupo fuera del horario escolar; Portugal, que invierte un 1% más en profesorado logrando reducir un 13% las repeticiones de curso; Reino Unido, donde se ha creado la figura del referente de salud mental en las escuelas; y Suecia, cuyo sistema de salud incluye la cobertura de salud bucodental hasta los 19 años para las familias vulnerables.

CAMPAÑA

Por último, Save the Children aprovechó la presentación del informe para dar a conocer su nueva campaña: ‘Números que tocan’, en la que los niños del madrileño colegio de San Ildefonso cantan las cifras de pobreza infantil.

Con esta iniciativa, la organización busca despertar conciencias, ya que más allá de la voluntad política, es necesario, según Andrés Conde, que la sociedad «se sienta escandalizada por la situación de los niños en situación de vulnerabilidad».

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