Organizaciones de infancia reclaman una deducción fiscal reembolsable para que criar hijos «no quite el sueño» a las familias

Organizaciones de infancia reclaman una deducción fiscal reembolsable para que criar hijos «no quite el sueño» a las familias

– Lanzan este lunes la campaña ‘La crianza nos quita el sueño y la falta de ayudas todavía más’

– Piden al Gobierno que en España haya ayudas a las familias como en otros países europeos

MADRID, 05 (SERVIMEDIA)

La Plataforma de Infancia, Save the Children y Unicef lanzan este lunes una campaña para pedir una prestación para la crianza en España a través de una deducción fiscal reembolsable universal para familias con menores. También reclaman a la ciudadanía y a los políticos que cambien la perspectiva con que miran a la crianza y faciliten que padres e hijos puedan estar más tiempo juntos.

«Porque sabemos que en el resto de países de la Unión Europea se reciben ayudas económicas, permisos parentales remunerados o facilidades para el teletrabajo y flexibilidad horaria, entre muchas otras ayudas, que aquí no vemos por ninguna parte», apunta la plataforma en la antesala del lanzamiento de la campaña ‘La crianza nos quita el sueño y la falta de ayudas todavía más’.

A partir de un informe en el que han recabado datos oficiales, las organizaciones de infancia plantean varios escenarios para esa deducción que contribuirá a «que se reduzca la desigualdad en el acceso a los beneficios fiscales por parte de los hogares con rentas más bajas, aumentando la progresividad del sistema, previniendo la pobreza infantil y reduciendo la intensidad de la misma», puede leerse en el documento.

Así, las organizaciones de infancia reclaman con esta nueva campaña para poner en valor la crianza de los hijos una «transformación de la actual deducción por hijo a cargo, que sólo llega a los que tienen que hacer la declaración de la renta y con poca cuantía» a una medida que sea «reembolsable, que llegue a todas las familias, aunque no tengan que hacer declaración» del IRPF.

El coste neto de la reforma planteada se sitúa entre los 3.717,6 y 11.686,2 millones de euros anuales, dependiendo de la cuantía de la deducción y según distintos escenarios (fijos, teniendo en cuenta número de descendientes o el Ingreso Mínimo Vital, por ejemplo). Estas cantidades supondrían el 1,3% y el 4,2%, respectivamente, del gasto total actual en prestaciones de protección social, calculan las organizaciones de infancia a partir de datos de Eurostat.

CAMBIAR EL PRISMA

«Hay que cambiar el prisma, no tomar medidas según las necesidades de la empresa y el trabajador, sino también de los niños, para que puedan pasar más tiempo y de calidad con sus padres y no en otras actividades y servicios», dijo a Servimedia el director de la plataforma, Ricardo Ibarra.

Ibarra denunció que el contexto de crianza en España se da «con mucha precariedad y falta de apoyos» y que en materia de crianza debería parecerse a las políticas que se desarrollan en Alemania, Dinamarca o Portugal.

En el citado informe se observa que mientras que en la mayoría de países del entorno español las prestaciones de ayuda a la crianza tienen un alcance universal y se acercan al coste de la crianza, «España cuenta con un sistema de prestaciones −las Prestaciones por hijo o menor a cargo de la Seguridad Social y, desde 2020, los complementos por hijo o hija a cargo de la prestación de IMV− muy focalizadas en los menores niveles de ingreso y de cuantía escasa». «Además, la puesta en marcha del IMV ha integrado la Prestación por hijo o menor a cargo en los supuestos de unidades perceptoras con hijos e hijas a cargo y pone fin a la tramitación de nuevas solicitudes de prestación», protestan las organizaciones.

Según datos de Save the Children (2018) el nivel de apoyo público a la crianza está muy alejado de poder ofrecer una cobertura adecuada al coste de la crianza en España, situado en torno a los 500 euros mensuales.

A pesar de que en España se han dado «muchos avances» contra la pobreza infantil (2,3 millones de niños, niñas y adolescentes viven en hogares con ingresos situados por debajo del umbral de pobreza, el 27,4% del total), Ibarra lamentó que «no hay una visión general» sobre la crianza, pues «todo apoyo son desgravaciones fiscales a quienes hacen la declaración de la renta».

SÓLO EL 0,5% DEL PIB

El estudio refleja que la práctica totalidad de los países de la OCDE cuenta con asignaciones familiares por hijo a cargo orientadas a compensar los gastos que supone la crianza. En promedio, en la OCDE se destina el 1,2% del PIB a las prestaciones familiares directas, y en la UE-15 el 1,4% del PIB, porcentaje que en países como Luxemburgo o el Reino Unido supera los dos puntos porcentuales. En el caso de España, este porcentaje es del 0,5%, siendo el país de la UE que menos invierte en este tipo de prestaciones.

Pero para una mejor crianza de los hijos, sostienen las citadas organizaciones, también hay que mejorar el acceso de las familias a los servicios, la educación de 0-3, que «lamentablemente el acceso es muy desigual, según la renta y la autonomía y que sea de calidad» y, en general, «ayudas y servicios para cambiar todo el modelo, más permisos de maternidad y paternidad, y no sólo en el nacimiento, sino hasta los 12 años y remunerados», «algo muy común en Europa». «Tenemos mucho que mejorar», concluyó el director de la plataforma, refiriéndose también al fomento de políticas de conciliación aparte de los permisos y a «cambiar el modelo», con flexibilidad en el teletrabajo y otros apoyos.

Las organizaciones quieren aprovechar para esta revolución sobre la crianza «el compromiso del Gobierno» con la Ley de Familas y la reforma fiscal. Pero, recalcan, «no es sólo una cuestión de los políticos, sino de la sociedad para que faciliten la crianza de las familias que se encuentran agotadas por falta de apoyo».

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