Los expertos y familias denuncian que el sistema sanitario no da apoyo «al reguero de víctimas» que deja un suicidio

Los expertos y familias denuncian que el sistema sanitario no da apoyo «al reguero de víctimas» que deja un suicidio

– Entre nueve o diez personas se ven afectadas y necesitan tratamiento

– No hay programas para las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/3UlSzDa

MADRID, 13 (SERVIMEDIA)

Los expertos en salud mental y las familias de una persona que se quita la vida destacan que la muerte de un ser querido deja un reguero de víctimas que son «potenciales suicidas» y denuncian que en el actual sistema sanitario no se contempla ningún programa de apoyo para ellas.

Así se puso de manifiesto durante el diálogo ‘Farmacéuticos, aliados en la lucha contra la pandemia silenciosa de la salud mental’, celebrado por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España en la Agencia Servimedia.

En este acto, moderado por el director general de Servimedia, José Manuel González Huesa, participaron la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Navarra y vicepresidenta del Consejo General de Farmacéuticos, Marta Galipienzo; el director de Análisis de ISGlobal, Gonzalo Fanjul; el catedrático de Psiquiatría y Salud Mental y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de las Islas Baleares, Miguel Roca; el presidente de la Confederación Salud Mental España, Nel González Zapico, y Paco Carcavilla, de la asociación navarra Besarkada.

«Cuando hay un suicidio, hay un reguero de segundas, terceras y cuartas víctimas», explicó el catedrático de Psiquiatría y Salud Mental, Miguel Roca. Afecta a los médicos que han estado atendiendo al suicida, pero sobre todo «a los más allegados».

Sin embargo, especialistas y familiares coincidieron en que el Sistema Nacional de Salud (SNS) no está dando respuesta a todas esas víctimas colaterales, que suelen ser las más cercanas a la persona fallecida. Por ello, Roca destacó el papel «muy relevante» de asociaciones como Besarkada, palabra en euskera que significa, «el abrazo que todos necesitamos».

«No existen programas de apoyo a las personas que han sufrido la pérdida de una persona muy allegada por suicidio y las asociaciones suplen de alguna manera las carencias del sistema», denunció.

La experiencia personal de Paco Carcavilla, miembro de Besarkada, es reveladora. «Después de un suicidio ya consumado lo que queda detrás es tan grande como el propio suicidio. Se multiplica», comentó.

El primer pensamiento que tuvo tras perder a su hijo fue el de «irse con él», por eso indicó que las personas allegadas que quedan son «potenciales suicidas».

IDENTIFICAR SEÑALES

El afectado relató que su hijo se suicidó el 12 de agosto de 2020 y desde entonces realiza una campaña reivindicativa, dando testimonio:» Mario no dio ninguna señal. Para mí el suicidio era algo de las películas o de alguna persona que tenía un trastorno mental y me pilló de sorpresa».

No obstante, el sufrimiento había estado presente en la familia porque Mario había sufrido ‘bullying’ de pequeño, pero los padres creyeron que se trataba de un asunto superado.

Según el miembro de asociación navarra Besarkada, el fallo fue no reconocer las señales tempranas de que su hijo padecía algún tipo de trastorno de salud mental.

«Con la perspectiva del tiempo, lo que vas aprendiendo es que ese sufrimiento que él tuvo de pequeño con el ‘bullying’, y después vejaciones de mayor, fue ocultándolo para no hacernos daño». El resultado fue, según el testimonio de su padre, que Mario «fue cargándose una mochila, hasta que no pudo con el peso y se nos fue».

APOYO

Además, en un suicidio, aparte del dolor por la pérdida, los afectados se encuentran con un vacío porque no encuentran explicación para esa muerte. Carcavilla afirmó haber sufrido sentimiento de culpa, que pudo afrontar gracias al apoyo de Besarkada.

Así, confirmó no haber recibido ningún tipo de ayuda por parte del Estado o del sistema sanitario público. «Si he salido adelante, ha sido gracias a la asociación», resaltó.

Por último, Gonzalo Fanjul, director de Análisis de ISGlobal, destacó que la desigualdad en cuanto al tratamiento de los trastornos mentales afecta también a las familias según la comunidad autónoma en la que residen. Lo han detectado en los estudios que se han realizado.

«Cualquiera de nosotros que haya estado expuesto a un desafío de salud mental en su propia familia sabe que los recursos del SNS son escasos, a pesar los esfuerzos ímprobos de los profesionales de la psicología», concluyó.

Otras Noticias Relacionadas